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Las frías aguas del secuestro

MarthaExisten muchos caminos para hacer cine. Uno de los buenos es aquel en el que el narrador logra desvanecerse, creando así la ilusión de que no hay nadie entre los personajes y el espectador. Éste abandona entonces su butaca y, cuando se quiere dar cuenta, ya se ha acostado en la cama de Martha Marcy May Marlene (Sean Durkin, 2011), apoya la cabeza en la misma almohada que ella y escucha cómo, en mitad de la noche, alguien apedrea el tejado para recordarle que no es tan fácil huir de lo que se teme. Martha, ¿qué te ha pasado?

Un lugar donde (no) quedarse

"- A lo largo de mi vida me he enganchado a todas las drogas menos al tabaco.
- Eso es porque nunca has llegado a crecer del todo".

Como si de un niño pequeño se tratase, Paolo Sorrentino va dibujando garabatos a lo largo de Un lugar para quedarse (This must be the place), el film en el que Sean Penn da vida a una excéntrica y retirada estrella del rock. Cheyenne (el personaje de Penn) vive en Dublín y sigue vistiendo y maquillándose igual que cuando daba conciertos y tocaba con Mick Jagger. Todo cambia cuando recibe una llamada desde Nueva York para anunciarle que su padre ha muerto.

Las chicas de la sexta planta

las chicas de la 6 plantaEl 8 de Junio se estrenará en España Las Chicas de la 6a Planta, una película del director francés Philippe Le Guay, producida en 2010. El film, seleccionado en el Festival Internacional de Cine de Berlín, es una divertida comedia ambientada en la París de los años 60. Una época en la que las criadas vivían casi hacinadas en el último piso. En  un elegante edificio, vive Jean-Louis, un rico burgués que transcurre una vida monótona y aburrida entre la familia y el trabajo. Todo cambiará cuando conozca al grupo de españolas que viven en la sexta planta, entre las cuales María juega un papel fundamental.

El otro Strindberg

Autorretrato de August Strindberg. Fuente: WikipediaEsquizofrenia, misoginia y teatro. Quizás estos sean los adjetivos más repetidos cuando se habla de la figura de August Strindberg (1849-1912): su inestabilidad mental, su animadversión a las mujeres y -por fin algo bueno- su genialidad como dramaturgo, que le llevo a ser considerado uno de los pioneros del teatro europeo moderno. Pero Strindberg era mucho más. El día del centenario de su muerte, Fanzine Radar quiere recordar el resto de prismas que componen la compleja geometría sobre la que se erige la obra del sueco.

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